Calle Espíritu Santo

Lo que me encanta de esta calle es que sirve para medir el pulso a esta parte de la ciudad; es como si cada portal o tienda tuviese una historia que contar. Por lo general, el ambiente está súper animado y los sitios están llenos de gente. Con el buen tiempo se nota mucho más y eso que no hay terrazas sino en una plaza pequeña casi llegando a la calle San Bernardo. Quizás se animen a convertirla en calle peatonal, ahí lo dejo… jeje.

Mis preferidos en Espíritu Santo son librerías: “Libros” y “Tres Rosas Amarillas”. Un paseo por estas dos tiendas te alegrará el día y seguro sales con algo interesante. También hay tiendas de ropa, nueva y de segunda mano, complementos o flores; además tienes restaurantes, bares, cafeterías y sitios para comprar comida. “Lolina”, un bar-restaurante vintage es un sitio que visito mucho. También conozco "Allpop" y "Pastelería Diademas" . He comprado en una tienda de complementos hechos a mano y tengo pendiente visitar el restaurante de comida griega. Está muy cerquita de la Plaza de San Ildefonso y de la Plaza del Dos de Mayo, así que no hay mejor calle para medir la “marcha” de la zona. 

La calle también formó parte en su día de la Movida Madrileña, ese movimiento de los años 80 que significó el destape artístico y cultural de la ciudad después de tantos años de dictadura. Fue en el número 23, de hecho, donde apareció muerto el cantante y compositor Enrique Urquijo, que en ese momento era líder del grupo Los Secretos. Él era una de las caras más visibles de la Movida; si pasas por este portal hoy podrás ver un pequeño homenaje a su memoria en forma grafiti. La Movida hoy sigue siendo una referencia, su influencia se puede sentir en las tiendas de ropa de segunda mano, en los bares y en el ambiente que se respira en los alrededores, sobre todo en verano. Conclusión: Espíritu Santo lo tiene casi todo y siempre es chulo visitarla. Tenlo de punto de partida para tus salidas por el barrio.