El Capricho

Lo mejor de escribir sobre este jardín es la absoluta sorpresa que recibo como respuesta. Casi nadie puede creer que esta maravilla existe en la ciudad; es poco conocido, queda un poco retirado y no abre entre semana. Pero es precioso y tienes que ir. Era el jardín privado de los Duques de Osuna; después de unos años de abandono, el Ayuntamiento de Madrid lo recuperó y abrió al público y, desde entonces, es un lugar que se puede disfrutar los fines de semana. No tienes que pagar por entrar, aunque el acceso es limitado, así que fíjate en los horarios antes de ir.

Capricho es como un típico jardín inglés, pero en Madrid, ¡jajjaja!  Nada de parque, lo de jardín es literal. Por ejemplo: no se pueden hacer picnics dentro, los niños no pueden entrar con pelotas, bicicletas ni nada parecido para jugar o hacer deportes, nadie puede entrar con comida y no hay nada dentro para comprarla. Es un sitio para ir, mirar y para sacar fotos, ¡y qué fotos! Si puedes ir en primavera, mejor. Verás palacetes y monumentos típicos de paisajes ingleses o franceses, poco comunes en Madrid. Tiene un laberinto, un lago con patos y varias fuentes y esculturas. También un búnker de guerra se esconde en este lugar, justamente por la cantidad de árboles lo construyeron aquí durante la Guerra Civil y desde hace poco tiempo se puede visitar. Eso lo tengo pendiente.

El jardín está perfectamente cuidado, claro, no hay una hoja fuera de su sitio. Para mi lo mejor son los árboles del amor y las lilas que lo llenan de olores maravillosos en primavera. Lila era la flor favorita de la Duquesa de Osuna, quien fue en realidad la creadora y cuidadora de esta joya. ¡No te la vayas a perder!