Museo Sorolla

La que fuera la casa familiar del pintor Joaquín Sorolla, es hoy en día un museo maravilloso que pareciera estar escondido en pleno centro de Madrid. Los que visitan la ciudad, incluso los que viven aquí, prefieren recorrer los museos clásicos y más conocidos como El Prado o El Reina Sofía (hay que hacerlo sin duda), pero tal vez no saben que existe esta galería, así que vamos a remediar eso porque esta joya no tiene desperdicio.

Si lo dejas pasar te estarías perdiendo el mágico mundo del artista y la mejor parte es su estudio. Allí están expuestas parte de sus obras mas famosas, pero también muebles de la época y sus herramientas de trabajo, estas últimas expuestas de tal forma que parece una escena “vintage”.

La sensación de viajar en el tiempo no te abandona mientras recorres la planta baja de la casa. Fuera de su estudio verás cómo eran la decoración y los muebles de la época, todo perfectamente conservado y cuidado. Es como si entraras en el pequeño mundo del artista; al ver allí sus instrumentos de trabajo, su espacio y sus obras te transportas al momento en que pintaba sus cuadros. Y esas sensaciones no las he vivido en un museo tradicional.

Para terminar este especial viaje al mundo de Sorolla, y como broche de oro, disfruta del típico jardín andaluz que te encuentras nada más entrar a la casa. Debes atravesarlo para llegar a la taquilla, pero déjalo para al final. Te darás cuenta de que dicho jardín le sirvió de inspiración para algunos cuadros, es ¡precioso! Tómate tu tiempo en ese espacio. Cualquier momento es bueno para venir al Museo Sorolla, la entrada es muy barata, pero los domingos por la mañana es gratuita. Eso sí, ¡es cuando más gente hay! No digas que no te avisé. Avísame cuando lo visites, ¿te gustará tanto como a mí?